Los valores a los que las personas se aferran con obstinación bajo condiciones desfavorables son aquellos que con anterioridad constituyeron la fuente de sus mayores logros frente a la adversidad.
Jared Diamond
Por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen es el subtítulo de la reedición del magnífico ensayo que, con el título de Colapso, escribió el biólogo, fisiólogo y biogeógrafo estadounidense Jared Diamond. Sus reflexiones sobre las sociedades también se pueden trasladar para ampliar la comprensión de los colapsos psíquicos de cada persona individualmente y abrir así un camino de abordaje de las problemáticas personales.
Diamond construye un marco de 5 factores implicados en el fracaso o en la supervivencia de las sociedades. Estos son:
- Daño inadvertido al entorno. El grado de destrucción y la reversibilidad de los daños de los recursos naturales de los que depende la sociedad puede tener que ver con una excepcional imprudencia de los habitantes, con la excepcionalidad fragilidad de algunos rasgos del entorno o con ambas circunstancias a la vez.
- Cambios climáticos naturales que pueden mejorar o empeorar las condiciones en que vive una sociedad humana concreta. Estos cambios pueden beneficiar a una sociedad, a la vez que perjudican a otra.
- Presencia de vecinos hostiles. Las hostilidades entre sociedades vecinas pueden ser intermitentes o crónicas. Una sociedad puede ser capaz de resistir a sus enemigos mientras es fuerte y sucumbir cuando está debilitada por alguna razón. La derrota ante los enemigos será la causa próxima de la desaparición pero la causa última habrá sido el factor que generó el debilitamiento.
- Descenso del apoyo de vecinos amistosos, en contraposición con el incremento de ataques de vecinos hostiles. A menudo el socio y el enemigo eran el mismo vecino, con una conducta que oscilaba entre lo amistoso y lo hostil.
- Respuestas de la sociedad a los problemas, estas dependen de sus instituciones políticas y sociales y de sus valores culturales. El caso es que los valores y las instituciones son determinantes para la forma en que la sociedad resuelve o trata de resolver sus problemas.
En su ensayo, Diamond define también cuatro categorías en las que integrar los factores que contribuyen en las equivocaciones y fallos en la toma de decisiones ante los obstáculos:
- No conseguir prever un problema antes de que se plantee. Puede deberse a varias razones. Una de ellas es no tener experiencia con un problema similar y, por tanto, no valorar esa posibilidad. Otra es el olvido de la experiencia previa. Una tercera es el razonamiento con falsas analogías, de manera que se establecen explicaciones para situaciones que son únicamente similares en apariencia.
- Cuando el problema se plantea, no conseguir percibirlo. Se producen cambios lentos que generan una normalidad progresiva que denomina «amnesia del paisaje»; un fenómeno en el que se olvida el aspecto que tenía el entorno circundante años atrás.
- No tratar siquiera del resolverlo. Algunas personas pueden concluir que sus intereses individuales pueden verse favorecidos, comportándose de forma perjudicial para los demás y para la sociedad en su conjunto. Señala lo que denomina «la tragedia de lo común» por la que no se percibe el problema como individual y queda diluido el interés por lo que se comparte de forma global. Otro conflicto surge cuando los intereses de la sociedad colisionan con los de la elite que detenta el poder y que posee la capacidad de la toma de decisiones.
- Fracaso en la resolución. Pese a los esfuerzos realizados, estos no son suficientes para la resolución de los problemas.
Podemos hacer una traslación de los comportamientos y actitudes de las sociedades con los que podemos tener hacia nosotros mismos en forma individualizada. Las sociedades que triunfaron fueron capaces de averiguar cuáles de sus valores y comportamientos podían conservar bajo unas circunstancias nuevas y diferentes y afrontaron el reto de decidir los que eran compatibles con la supervivencia de la comunidad y cuáles debían, por el contrario, desecharse cuando la situación cambia. En condiciones desfavorables, las posturas y decisiones a los que las personas se aferran empecinadamente son aquellas que en otros momentos tuvieron resultados exitosos.
A lo largo de la historia de la humanidad se constata una conexión entre los factores ambientales, las estructuraciones sociales y las experiencias personales; estas relaciones dan lugar tanto a daños como a refuerzos en la organización y configuración del psiquismo individual. En ese sentido, numerosos estudios están documentando, en el momento actual, la importancia que representan los daños en los recursos ambientales y los cambios climáticos tanto en la génesis como en el desarrollo de las psicopatologías individuales.
Los daños que, consciente o inconscientemente, de forma manifiesta o inadvertida, generamos en nuestros vínculos sociales cercanos junto con los cambios en nuestras relaciones sociales son elementos determinantes de los ajustes y desajustes personales. Detectar el «clima», las condiciones y modificaciones en nuestro entorno de amistades, familiar, profesional y de todas nuestras relaciones es crucial para detectar los procesos, tanto de deterioro como de refuerzo, que determinan el posible desarrollo de un desmoronamiento. La anticipación en el abordaje de problemas interpersonales incipientes o incluso potenciales y la adopción de medidas audaces y valientes es la vía de resolución antes de que la situación se convierta en una crisis explosiva que lleve al colapso personal con sus múltiples manifestaciones afectivas, cognitivas y comportamentales.
Para incrementar nuestra capacidad de afrontar las crisis, en una dinámica en la que se buscan nuevas vías y se desafían criterios previos, debemos orientar nuestros comportamientos con un eje central: disminuir la interacción con nuestros cercanos hostiles e incrementar la unión con nuestros colaboradores amistosos.
Autor: Antonio Sánchez González
Psiquiatra- Psicoterapeuta – Perito Judicial
Especializado en el trabajo con personas afectadas por acontecimientos traumáticos