91 550 15 42 info@inpsi.org

Instituto de Investigación en Psiquiatría y Psicoterapia

Hay una grieta, hay una grieta en todo. Así es como entra la luz


Leonard Cohen

Reparar lo dañado, lo roto, o no hacerlo. Si se opta por la recomposición de lo fracturado; ¿cómo hacerlo?.

tratamiento trauma

El Kintsugi es una técnica japonesa de reparación, que se ha desarrollado como un arte creativo; consiste en que las fracturas de la cerámica se restauran con resina mezclada con polvo de oro y, en ocasiones, con otros metales preciosos. La idea sobre la que se asienta es la  de mostrar claramente las fisuras, uniendo los fragmentos de forma manifiesta. La filosofía del Kintsugi se centra pues en que la restauración de la pieza dañada sea un ornamento que transforme y aporte belleza al objeto.

Existe una similitud entre este tratamiento oriental de la cerámica y lo que podemos hacer con los pedazos anímicos que se generan en las agresiones que experimentamos por parte de otros seres humanos en algún momento de nuestra vida.

Para afrontar este tipo de situaciones, podemos adoptar dos tipos de actitudes. Por un lado, ignorar estos ataques, quitarlos de la vista, esconderlos y muchas veces relegarlos al olvido,  eso que Benedetti consideraba, tan magistralmente, como un gran simulacro, repleto de fantasmas. La otra actitud que podemos emprender es la de iniciar el camino de la recomposición (que dará lugar a una nueva composición).

Ante el abordaje de los fragmentos psíquicos, podemos dejarnos llevar por una idealización, en la que la reparación será siempre exitosa y dará lugar a algo bueno en sí mismo, como esas cerámicas en las que su daño se ha transformado en una decoración. Este será un camino que muchas veces no podremos transitar. Si disponemos únicamente de un burdo cemento o de un oscurecido pegamento; ¿lo utilizamos? y, en el caso de utilizarlo, decidimos mostrarlo o esconderlo. La decisión siempre será complicada, pero es imprescindible mostrárnoslo a nosotros mismos como parte de un trayecto, de una lucha por lograr no engañarnos ante lo esencial.

El  primer paso, clave,  es el cuidadoso análisis de los fragmentos. Después viene la elección del momento en el que vamos a afrontar la senda de incorporarlos de forma consciente y activa en nuestro devenir. Se trata de buscar un conocimiento, lo más exhaustivo posible, de los pedazos que tenemos y de los que se perdieron, de las líneas de fractura, de los acontecimientos que ocurrieron y de quienes los generaron. Tras este proceso de análisis de las experiencias vividas, se desarrolla una reflexión personal, que supone atravesar el páramo del trauma, un recorrido plagado de obstáculos y dificultades, que siempre se realiza en solitario, pero en el que es imprescindible contar con la contribución y la ayuda de otro ser humano.

restauración postraumático

En la historia del Kintsugi, hubo un momento determinado en el que se llegó a romper objetos intencionadamente, para así poder embellecerlos con su arreglo. En nuestro psiquismo, nos acecha un grave peligro: una querencia a la búsqueda de la repetición del trauma, ante el atractivo de subsanar el sufrimiento. También existe la posibilidad de que el victimario pueda legitimar su agresión al sentir que, si el resultado de la reparación es tan vistoso y atractivo, no reviste ninguna importancia el daño infligido y por ende es innecesario el resarcimiento.

Es estupendo cuando se puede lograr una restauración como la de del Kintsugi, pero nunca debemos olvidar que, al igual que ocurre con un cristal craqueado, en ocasiones la reparación no es posible. Cuando lo dañado no se puede subsanar, podemos quedarnos en la falta, en el daño del daño, o alumbrar un movimiento que permita el afloramiento de nuevas oportunidades de vida.

Autor: Antonio Sánchez González

Psiquiatra- Psicoterapeuta – Perito Judicial Especializado en el trabajo con personas afectadas por acontecimientos traumáticos

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando y cierra esta ventana está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies