{"id":549,"date":"2015-04-06T12:50:24","date_gmt":"2015-04-06T11:50:24","guid":{"rendered":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/?p=549"},"modified":"2016-10-18T12:12:25","modified_gmt":"2016-10-18T11:12:25","slug":"diagnosticados-ii-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/diagnosticados-ii-2\/","title":{"rendered":"Diagnosticados II"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em>No son todos los que est\u00e1n.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, casi dos para ser sincera,\u00a0 un ni\u00f1o de 7 a\u00f1os que vino a la primera entrevista\u00a0 con su madre, \u00a0cuando le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le tra\u00eda a la consulta me dijo: \u201ctengo un tedehache, como el cabr\u00f3n de mi padre,\u00a0 y ella (su madre claro) quiere que me lo quites sin pastillas\u201d. Le pregunt\u00e9 que d\u00f3nde \u201clo ten\u00eda\u201dse qued\u00f3 pensando y se llev\u00f3 las dos manos entre el pecho y la barriga y dijo: \u201cdesde el coraz\u00f3n\u00a0 sale por los brazos y los pies y por la boca\u201d, haciendo un gesto de onda expansiva, como de entregar lo m\u00e1s \u00edntimo a quienes estuvieran alrededor.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/psicoterapia-TDAH.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-537 alignright\" src=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/psicoterapia-TDAH.jpg\" alt=\"TDAH, conducta , psicolog\u00eda, clasificar\" width=\"302\" height=\"226\" \/><\/a>En aquella \u00e9poca este ni\u00f1o era el \u00fanico de su clase con tedehache, y en su casa tambi\u00e9n porque como bien dijo el padre: \u00e9l podr\u00eda estar como una cabra, pero eso de trastornado (la T es de trastorno) es otro cantar. Y su hijo tampoco, es m\u00e1s estaba seguro que cuando tuviera una moto dejar\u00eda de ser tan molesto en casa, y en el colegio, y se ir\u00eda a dar la lata por ah\u00ed, y aqu\u00ed paz y ma\u00f1ana gloria.<\/p>\n<p>Desde entonces he rele\u00eddo muchas, muchas veces los criterios diagn\u00f3sticos del TDA con H o sin hache, si leen conmigo: \u201cno prestar atenci\u00f3n a los detalles, dificultades para mantener la atenci\u00f3n,\u00a0 no seguir instrucciones, dificultades para organizar tareas, extrav\u00edo de objetos necesarios, mover en exceso manos y pies, hablar en exceso, dificultades para guardar el turno, inmiscuirse en las actividades de otros,\u2026\u201d Es inevitable ir visualizando a la suegra, a la propia madre, a alg\u00fan profesor, a uno mismo conduciendo, a lo mejor a alg\u00fan amiguito de la infancia muy pesado, con el que te liabas a tortazo limpio para acabar, ambos, m\u00e1s mansos que las aguas de un remanso.\u00a0 Es una categor\u00eda en la que \u00a0puedo identificar a las figuras significativas de mi entorno incluyendo al gato, as\u00ed que c\u00f3mo estar\u00e9 yo.<\/p>\n<p>La ciencia ha ido aportando evidencias de la existencia de esta enfermedad, y las ha localizado en el cuerpo material. Y efectivamente, con el paso del tiempo han sido miles los ni\u00f1os y ni\u00f1as a los que se les ha diagnosticado TDAH, una generaci\u00f3n y media\u00a0 (o dos) que nacieron bajo el prisma de esas siglas, que han padecido el sambenito de trastornados, por desatenci\u00f3n e hiperactividad (\u00bfsolo suya?), y que son (para la ciencia y la sociedad) ese cuerpo constituido por la gen\u00e9tica y los d\u00e9ficits, con sus efectos colaterales, secundarios y cr\u00f3nicos.\u00a0 Ni\u00f1os y ni\u00f1as, y sus familias discriminados en el cole, descalificados en casa, descatalogados para las actividades l\u00fadicas. \u00a0En una posici\u00f3n vital construida con fragmentos de las cualidades de la \u00e9poca en la que nacen y que est\u00e1n condensadas en la definici\u00f3n de esta enfermedad: dificultad, exceso y extrav\u00edo. Que entran en la pubertad\u00a0 con una medicaci\u00f3n que les hace sentir robotizados, con los afectos narcotizados, con el sentimiento de pertenencia alterado y con la \u00fanica facultad de actuar (o de moverse) para anclarse a la vida a la que desaf\u00edan de manera\u00a0 desvergonzada y terca.<\/p>\n<p>Estos ni\u00f1os y ni\u00f1as, y sus familias, tienen una historia y un discurso propios que marca y constituye\u00a0 su cuerpo y su subjetividad de manera singular. Pero la homogeneizaci\u00f3n que produce el discurso cient\u00edfico lo ha cortocircuitado por el efecto de humillaci\u00f3n que causa. Perdi\u00e9ndose para ellos la posibilidad de establecer un di\u00e1logo personal, en el que con palabras como revoltoso, inquieto e incluso impertinente (tambi\u00e9n moto y cabra) les permita abordar el malestar que encarnan o padecen, y las posibilidades que abre para pensar otros recorridos y otros sentidos.<\/p>\n<p>Hay que abrir por lo menos una trampilla en lo \u00edntimo, por la que la mayor\u00eda de estos ni\u00f1os y ni\u00f1as podr\u00e1n escapar de esa balanza colocada en los mism\u00edsimos circuitos neuronales, que invariablemente obtiene d\u00e9ficit. Trampilla hecha de m\u00e1s di\u00e1logo y menos estad\u00edsticas.\u00a0 Dejando a un lado las enfermedades, sobre todo si no se padecen ninguna.<\/p>\n<p>Autor: Encarnaci\u00f3n D\u00edaz Catal\u00e1n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, casi dos para ser sincera,  un ni\u00f1o de 7 a\u00f1os que vino a la primera entrevista  con su madre,  cuando le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le tra\u00eda a la consulta me dijo: \u201ctengo un tedehache, como el cabr\u00f3n de mi padre,  y ella (su madre claro) quiere que me lo quites sin pastillas\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":536,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[4,5,30,21,31,22,12],"class_list":["post-549","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-psiquiatria-psicoterapia","tag-comunicacion","tag-conducta","tag-educacion","tag-familia","tag-farmacos","tag-infancia","tag-trastornos-mentales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=549"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/549\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/536"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}