{"id":460,"date":"2015-01-05T09:00:04","date_gmt":"2015-01-05T08:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/?p=460"},"modified":"2016-10-18T17:31:08","modified_gmt":"2016-10-18T16:31:08","slug":"espiritualidad-religiosidad-cerebro-y-depresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/espiritualidad-religiosidad-cerebro-y-depresion\/","title":{"rendered":"Espiritualidad, religiosidad, cerebro y depresi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em>No es el hombre quien ha de plantearse la pregunta por el sentido de la vida, sino que m\u00e1s bien sucede al rev\u00e9s: el interrogado es el propio hombre; a \u00e9l mismo toca dar la respuesta; \u00e9l es quien ha de responder a las preguntas que eventualmente le vaya formulando su propia vida.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>V.E. Frankl<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>\u00bfPuede existir una relaci\u00f3n entre la espiritualidad y la anatom\u00eda del cerebro? Un grupo de\u00a0 la Universidad de Columbia y del Instituto Psiqui\u00e1trico de New York trabaja desde hace a\u00f1os en la l\u00ednea de correlacionar la religiosidad y la espiritualidad con la depresi\u00f3n; en 2012 publicaron un art\u00edculo en el que encontraron que, entre los descendientes de depresivos, el riesgo de padecer un trastorno depresivo disminu\u00eda en un 90%\u00a0 en las personas que manifestaban que la religi\u00f3n o la espiritualidad era muy importante para ellos; por otra parte se\u00f1alaban como la asistencia a los actos religiosos o la pertenencia a una confesi\u00f3n religiosa no disminu\u00eda este riesgo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/espiritulidad-dentro-239x239.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-459\" src=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2014\/12\/espiritulidad-dentro-239x239.jpg\" alt=\"espiritulidad dentro 239x239\" width=\"272\" height=\"304\" \/><\/a>Recientemente este mismo grupo ha publicado un art\u00edculo (1) en el que han realizado resonancias magn\u00e9ticas a un grupo de personas a las que siguen desde hace 25 a\u00f1os; han encontrado como aquellos que manifestaban que para ellos la religiosidad o la espiritualidad ten\u00eda una gran importancia presentaban un engrosamiento, estad\u00edsticamente significativo, de la corteza cerebral en diversos lugares de las \u00e1reas parietales y occipitales. Este engrosamiento es especialmente relevante en zonas donde una corteza cerebral m\u00e1s delgada se ha asociado a un riesgo familiar de depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un dato relevante es que los datos del engrosamiento cortical no fueron estad\u00edsticamente significativos en relaci\u00f3n con el hecho de acudir con frecuencia a los servicios religiosos. En otro trabajo previo, usando la misma muestra de personas, encontraron que exist\u00eda un mayor riesgo de depresi\u00f3n entre los que acud\u00edan con frecuencia a servicios religiosos al compararlos con los que no lo hac\u00edan; una de las posibles explicaciones a este hecho es que algunas personas acuden a los servicios religiosos como una forma de consuelo y de manejo de sus s\u00edntomas depresivos.<\/p>\n<p>Estos hallazgos son consistentes y se a\u00f1aden a otros en los que se han encontrado cambios cerebrales en personas que practicaban la meditaci\u00f3n de forma sostenida. Los cambios m\u00e1s sustanciales se han encontrado en zonas cerebrales en las que se lleva a cabo el procesamiento sensorial y espacial, el sentimiento de s\u00ed mismo, la orientaci\u00f3n espacial y la conciencia autoreflexiva.<\/p>\n<p>Los autores se muestran cautos se\u00f1alando que estos hallazgos deber\u00e1n ser replicados y ampliados en nuevos trabajos. No se puede descartar que precisamente sean las personas que tienen cortezas cerebrales m\u00e1s gruesas en estas \u00e1reas las que se sientan altamente atra\u00eddas hacia la pr\u00e1ctica religiosa. Se nos abre la posibilidad de que la importancia de la religi\u00f3n o la espiritualidad pueda conferir una resiliencia neuroanat\u00f3mica a personas que tengan una predisposici\u00f3n al desarrollo de una enfermedad depresiva.<\/p>\n<p>En ning\u00fan caso la posible existencia de unos correlatos neuroanat\u00f3micos puede ser interpretada como la identificaci\u00f3n de un lugar en el que se ubiquen las experiencias religiosas o espirituales.<\/p>\n<p>Se nos aporta un paso m\u00e1s en ese interesante y sugerente camino, que nos acompa\u00f1a en nuestra filogenia, que supone la b\u00fasqueda de las relaciones entre cuerpo, mente, cerebro, inteligencia, psiquismo, pensamientos, creencias y esp\u00edritu.<\/p>\n<p><em>(1) Miller et all.\u00a0 Neuroanatomical Correlates of Religiosity and Spirituality: A Study in Adults at High and Low Familial Risk for Depression. JAMA Psychiatry. 2014 February 1; 71(2): 128\u2013135. doi:10.1001\/jamapsychiatry.2013.3067<\/em><\/p>\n<p>Autor: Antonio S\u00e1nchez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPuede existir una relaci\u00f3n entre la espiritualidad y la anatom\u00eda del cerebro? Un grupo de  la Universidad de Columbia y del Instituto Psiqui\u00e1trico de New York trabaja desde hace a\u00f1os en la l\u00ednea de correlacionar la religiosidad y la espiritualidad con la depresi\u00f3n; en 2012 publicaron un art\u00edculo en el que encontraron que, entre los descendientes de depresivos, el riesgo de padecer un trastorno depresivo disminu\u00eda en un 90%<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":457,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[24,5,10],"class_list":["post-460","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-psiquiatria-psicoterapia","tag-cerebro","tag-conducta","tag-depresion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=460"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/460\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=460"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=460"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=460"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}