{"id":2466,"date":"2026-07-22T14:46:03","date_gmt":"2026-07-22T13:46:03","guid":{"rendered":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/?p=2466"},"modified":"2026-07-22T14:58:09","modified_gmt":"2026-07-22T13:58:09","slug":"los-profesionales-ante-las-victimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/los-profesionales-ante-las-victimas\/","title":{"rendered":"Los profesionales, ante las v\u00edctimas"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em>Por equilibrado que sea el terapeuta, es probable que se tope con pacientes cuyo historial y problemas sean particularmente perturbadores y fascinantes\u00a0 a la vez, de modo que su equilibrio se vea amenazado.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Anthony Storr<\/p><\/blockquote>\n<p>Ante cualquier acercamiento profesional a personas que han sufrido un acontecimiento traum\u00e1tico relevante, debemos tener presente que sus respuestas emocionales han quedado alteradas; uno de los cambios m\u00e1s significativos se produce en la relaci\u00f3n interpersonal. Lo cierto es que la vivencia que una v\u00edctima tiene en el encuentro con el otro, aunque lo que se le ofrezca sea ayuda, est\u00e1 profundamente impregnada de la vivencia traum\u00e1tica y de las reacciones que han tenido diversas personas significativas ante ella. Para <a href=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victimologia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2465 alignright\" src=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/victimologia-300x168.jpg\" alt=\"psicoterapia traum\u00e1tico\" width=\"295\" height=\"165\" \/><\/a>comprender las intensas reacciones que, en ocasiones, presentan las v\u00edctimas ante los profesionales, hemos de considerar que el trauma provoca una actitud extrema, como de vida o muerte, con una polarizaci\u00f3n absoluta en buenos y malos donde los neutrales o los indecisos son vividos como victimarios. En ese sentido, resulta interesante tener en cuenta la posici\u00f3n que plante\u00f3 Martin Seligman al se\u00f1alar que la indefensi\u00f3n debilita la motivaci\u00f3n para iniciar respuestas: \u00ablas pruebas experimentales muestran que cuando\u00a0 un organismo ha experimentado \u00a0una situaci\u00f3n traum\u00e1tica que no ha podido controlar, su motivaci\u00f3n para responder a posteriores situaciones traum\u00e1ticas disminuye. Es m\u00e1s, aunque responda y la respuesta logre liberarle de la situaci\u00f3n, le resulta dif\u00edcil aprender, percibir y creer que aquella ha sido eficaz; los acontecimientos incontrolables disminuyen la motivaci\u00f3n para iniciar respuestas voluntarias que controlan otros acontecimientos\u201d.\u00a0 Se aprecia as\u00ed como la incontrolabilidad distorsiona la percepci\u00f3n del control, llevando a la v\u00edctima a infravalorar sus capacidades, conocimientos y recursos.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n es que la capacidad de confiar queda profundamente alterada como consecuencia de la experiencia traum\u00e1tica; se generaliza la desconfianza, de manera que la propia v\u00edctima siente que nadie ser\u00e1 capaz de poder entender la complejidad de sus emociones y sentimientos, por los que se encuentra desbordada. La desconfianza se ve acrecentada por las distorsiones perceptivas que se han generado tras el trauma y, en muchas ocasiones, por un desequilibrio perceptivo en el que, junto con grandes d\u00e9ficits de comprensi\u00f3n en \u00e1reas elaboradas (lenguaje, pensamiento abstracto), se produce una percepci\u00f3n extremadamente sensible y sutil de la comunicaci\u00f3n no verbal y no consciente. La conjunci\u00f3n de la desconfianza con los desequilibrios perceptivos conlleva una malinterpretaci\u00f3n constante ante los motivos y \u00a0las reacciones de los dem\u00e1s, incluyendo a las personas que se les acercan para ofertarles ayuda.<\/p>\n<p>La reexperimentaci\u00f3n del trauma puede conllevar, por parte de la v\u00edctima, la necesidad de ubicar a cualquier persona que se acerque en el papel del agresor; se actualiza as\u00ed el momento en que la v\u00edctima se sinti\u00f3 sola frente a un mundo que le agred\u00eda. Esta compulsi\u00f3n a la repetici\u00f3n trata de encontrar una soluci\u00f3n, de forma muy ineficaz, a la diada establecida entre agresor o agresores y la v\u00edctima; esta percepci\u00f3n de los dem\u00e1s como agresores es universal y, por tanto, independiente de la actitud de la persona que se les acerca. No podemos dejar de se\u00f1alar c\u00f3mo esta repetici\u00f3n puede llevar a que la v\u00edctima fuerce, de forma no consciente, la aparici\u00f3n de conductas o actitudes hostiles hacia ella.<\/p>\n<p>Hay que tener en cuenta que la respuesta de huida, que es adaptativa y protectora, pierde toda su eficacia cuando se generaliza; la necesidad de dejar fuera, de lograr la inexistencia del trauma, conduce a la evitaci\u00f3n de cualquier contacto con todo aquello que pueda evocarlo. El hecho de recibir atenci\u00f3n y ayuda conectar\u00e1 con la vivencia traum\u00e1tica y, por tanto, se elude; el esfuerzo por evitar pensamientos o sensaciones tiene una potencia superior al deseo y la necesidad de ayuda.<\/p>\n<p>Vemos muchos casos en los que la vivencia del trauma no se integra dentro de la historia personal, se mantiene independiente e inalterada, de tal modo que se transforma en una experiencia contempor\u00e1nea que se reedita en cada nuevo contacto personal; esta fijaci\u00f3n en el trauma impide la experimentaci\u00f3n de sensaciones gratificantes que podr\u00edan ayudar a compensar, de alguna forma, el dolor interno; desde el exterior es f\u00e1cil vivir esta fijaci\u00f3n como un deseo de la v\u00edctima de no ser ayudada y de querer quedarse en su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras sobrevivir a una atrocidad, se instaura una dial\u00e9ctica entre recuerdo y el olvido, entre la negaci\u00f3n y la hiperpresencia, entre la reexperimentaci\u00f3n y la evitaci\u00f3n, entre la amnesia y la hipermnesia, entre el deseo de ocultar y de desvelar lo vivido, entre el secreto y la divulgaci\u00f3n; se produce, en definitiva, una fragmentaci\u00f3n del discurso, p\u00e9rdida de la secuencia del recuerdo, dismnesias, dificultades de atenci\u00f3n y de verbalizaci\u00f3n que hacen dif\u00edcilmente comprensible el relato de la v\u00edctima y que generan un distanciamiento por parte de aquellos que les escuchan.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de la seguridad b\u00e1sica conlleva una vivencia continua del entorno como peligroso, como totalmente fuera del control personal; con lo que se generaliza la amenaza, se exacerba la suspicacia, se magnifican las preocupaciones y, como se\u00f1alamos previamente, se da una vivencia escindida del mundo en el que muy pocas personas son consideradas como ayudadoras, lo que se traduce en que el resto del mundo es vivido, en mayor o menor medida, como enemigo o victimario. Esta posici\u00f3n genera, inevitablemente, actitudes de rechazo por parte de los que se acercan a la v\u00edctima.<\/p>\n<p>(Este trabajo fue publicado originariamente en 2005 en la desaparecida web <a href=\"http:\/\/www.xn--institutodevictimologa-icc.com\">www.institutodevictimolog\u00eda.com<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante cualquier acercamiento profesional a personas que han sufrido un acontecimiento traum\u00e1tico relevante, debemos tener presente que sus respuestas emocionales han quedado alteradas; uno de los cambios m\u00e1s significativos se produce en la relaci\u00f3n interpersonal.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2464,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[32,4,5,33,29,8,18],"class_list":["post-2466","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-psiquiatria-psicoterapia","tag-abuso","tag-comunicacion","tag-conducta","tag-estres","tag-terapia","tag-trauma","tag-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2466","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2466"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2466\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2473,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2466\/revisions\/2473"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2464"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2466"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2466"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2466"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}