{"id":1554,"date":"2017-03-13T12:18:26","date_gmt":"2017-03-13T11:18:26","guid":{"rendered":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/?p=1554"},"modified":"2021-12-14T17:43:38","modified_gmt":"2021-12-14T16:43:38","slug":"de-victimas-y-verdugos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/de-victimas-y-verdugos\/","title":{"rendered":"De v\u00edctimas y verdugos"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em>Hay temas que quiz\u00e1s siempre deber\u00edan quedar sin respuesta; cuestiones que deber\u00edan caer como un gran peso sobre nuestra conciencia para que, de ese modo, nos sinti\u00e9ramos continuamente en la obligaci\u00f3n de enfrentarnos a su insistente impulso.<\/em><\/p>\n<p><em>Hubert G. Locke<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Es frecuente que ante un trauma-agresi\u00f3n, abuso, maltrato- los cercanos a la v\u00edctima tengan que hacer una elecci\u00f3n: o est\u00e1n con la v\u00edctima o est\u00e1n con el verdugo. La elecci\u00f3n parecer\u00eda f\u00e1cil, \u00a0pero no es as\u00ed; la alianza con el agresor es muy frecuente y se desarrolla de muy diversas maneras.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/verdugos-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-1553\" src=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/verdugos-2-300x200.jpg\" alt=\"verdugos postraum\u00e1tico abuso\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/verdugos-2-300x200.jpg 300w, https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/verdugos-2.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Pese a que he visto cientos de casos en los que se realizaba un nuevo da\u00f1o a los agredidos al cuidar a los agresores, no deja de sorprenderme cuando vivo uno nuevamente. Recientemente\u00a0 atend\u00ed en consulta a una mujer que hab\u00eda sufrido graves y continuados abusos por parte de su padre, \u00e9ste cumpli\u00f3 una condena de m\u00e1s de 10 a\u00f1os durante los cuales no mantuvieron ning\u00fan contacto;\u00a0 al salir de la c\u00e1rcel ella consideraba que la mejor decisi\u00f3n para el mantenimiento de su estabilidad ps\u00edquica era no tener contacto con su padre. La madre ejerci\u00f3 una presi\u00f3n activa y continua para que retomara la relaci\u00f3n \u00a0con el padre, los contactos fueron desastrosos para la paciente pese a lo cual la madre se mantiene en su actitud de conseguir que ambos contin\u00faen vi\u00e9ndose. \u00bfExiste, en este caso, como en otros muchos, el m\u00e1s m\u00ednimo cuidado hacia la persona agredida?; creo que la respuesta obvia es que no. En este caso la madre es una agresora persistente, reiterada y contumaz, que provoca un grave deterioro en su hija.<\/p>\n<p>Desmentir el da\u00f1o es generar una nueva herida, lo que pas\u00f3 pas\u00f3 y cada uno desarroll\u00f3 unos papeles que fueron los que fueron. Para lavar sus culpas y verg\u00fcenzas los colaboradores en el trauma- y los que les apoyan-siguen perpetuando el golpe en lugar de reconocer sus malas, timoratas o deplorables actuaciones en la agresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos hemos sufrido, todos hemos cometido errores, todos hemos hecho da\u00f1o&#8230;; \u00a0\u00e9stas son algunas de las formas habituales con las que se minimizan los acontecimientos concretos que se quieren tapar; la generalizaci\u00f3n de los actos traum\u00e1ticos humanos no disminuye la gravedad de cada hecho espec\u00edfico.<\/p>\n<p>Negar lo ocurrido, sea de forma clara y directa o generando m\u00faltiples confusiones (liando las cosas para que no se entienda nada), es\u00a0 uno de los comportamientos m\u00e1s delet\u00e9reos para las v\u00edctimas. Searles, en los a\u00f1os 60, escribi\u00f3 un interesant\u00edsimo art\u00edculo con el sugerente t\u00edtulo \u00abel esfuerzo por volver loco al otro\u00bb;\u00a0 la esencia de ese volver loco radica en un aspecto sencillo de enunciar aunque complej\u00edsimo en su desarrollo: negarle su realidad. Junto con la negaci\u00f3n, el disfrazar los hechos hasta que no se parezcan en nada, camuflar datos relevantes, desfigurar y falsear\u00a0 la agresi\u00f3n son algunas de las diferentes formas de intentar que lo que pas\u00f3 no pas\u00f3.<\/p>\n<p>Es muy doloroso y triste pero el fin de todas estas actuaciones es \u00fanicamente uno: salvar a los verdugos y as\u00ed poder seguir manteniendo unas relaciones \u201cnormales\u201d con ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es frecuente que ante un trauma-agresi\u00f3n, abuso,maltrato- los cercanos a la v\u00edctima tengan que hacer una elecci\u00f3n: o est\u00e1n con la v\u00edctima o est\u00e1n con el verdugo.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1552,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[32,4,5,21,23,19,8,18],"class_list":["post-1554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-psiquiatria-psicoterapia","tag-abuso","tag-comunicacion","tag-conducta","tag-familia","tag-maltrato","tag-memoria","tag-trauma","tag-victimas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1554\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1552"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/institutopsiquiatriaypsicoterapia.com\/madrid-terapia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}